суббота, октября 07, 2006

El sueño es vida


Soñó que caía, que soñaba que caía. Y soñó que despertaba hecho música, hecho un tronco río abajo, hecho un alma de por vida.
Aterrado, contempló el rostro de la Felicidad y el terror desapareció en el segundo que tardó en comprobar que el Miedo Supremo, aquel ante el que hasta el Terror se espanta, el miedo a dejar pasar de largo la felicidad, a no reconocer su rostro, se desvanecía sin siquiera llegar a tomar forma. Se sorprendió de descubrir en sí aquel pavor, pero enseguida supo que nadie en el universo se sustrae a él: tan sólo navegan como si el mar no fuese quién de albergar monstruos más allá de la medida del navegante.
Y la Felicidad entró en él.
Y ya no pudo seguir escribiendo.